Pastoral
El camino
Este camino no es un programa de bienestar. Recorre lo que la Escritura enseña sobre la vida con Dios: conocerlo, reconocer el pecado, arrepentirse, bautizarse, nacer de nuevo y permanecer firmes. Cada etapa tiene un pasaje para leer completo; algunas tienen además un estudio en este sitio.
Jn. 1:14Juan 1:14: Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros. · Ro. 1:16Romanos 1:16: No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación. · Mr. 1:15Marcos 1:15: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio. · Hch. 2:38Hechos 2:38: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados. · Jn. 3:3Juan 3:3: El que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. · 2 P. 1:5–102 Pedro 1:5–10: Poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento.
01
Conocer a Dios
Juan 1:1–18
Antes de pedirle nada al cielo, se oye quién habla. El Verbo era con Dios y era Dios, y fue hecho carne; nadie viene al Padre sino por el Hijo. Esta etapa no fabrica un dios doméstico: confiesa al que se dio a conocer.
02
Convicción de pecado
Romanos 1:16–18
El Espíritu no administra un clima interior: convence de pecado, de justicia y de juicio. Romanos no deja coartada al que se siente bueno; el capítulo nombra la rebelión sin maquillaje. Sin esta convicción, el arrepentimiento se queda en apariencia.
03
Arrepentimiento
Marcos 1:14–15
En Galilea Jesús anuncia que el reino de Dios se ha acercado y llama con dos verbos: arrepentíos, y creed en el evangelio. No es entusiasmo de grupo ni mejora personal; es volverse al Señor. El mandato no espera a que el lector se sienta listo.
04
Bautismo
Hechos 2:36–41
En Pentecostés el corazón atravesado pregunta qué haremos, y Pedro no suaviza: arrepentíos, y bautícese cada uno en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados. Aquel día unas tres mil personas recibieron la palabra y fueron bautizadas.
05
Conversión
Juan 3:1–8
Nacer de nuevo no se programa. El que no naciere de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino; el viento sopla de donde quiere. Juan 3 deja sin lugar la religión del mérito: el nuevo nacimiento es obra de Dios.
06
Firmeza en la fe
2 Pedro 1:1–11
La fe que no añade se vuelve estéril. Pedro pide diligencia: virtud, conocimiento, dominio propio, paciencia, piedad, afecto fraternal, amor. Así se hace firme la vocación y elección, en la vida diaria y no en un lema.