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Guía del líder · Grupos pequeños

Pronto para oír: Santiago 1:19–27

Esta guía sirve para una reunión de una hora. El líder no da una charla sobre el pasaje: lo hace leer entero, en voz alta, y conduce al grupo por las seis preguntas del método V.E.R.D.A.D. en su orden, porque cada una depende de la anterior. La reunión termina cuando cada persona ha escrito un solo paso de obediencia que sale de Santiago 1:19–27.

1. Leer en voz alta (5 minutos)

Santiago 1:19–27 · Reina-Valera 1960

Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios. Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas. Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era. Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace. Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana. La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.

Texto bíblico: Reina-Valera © 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina; © renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.

2. Seis preguntas, en este orden

  1. V · Ver (Observar, unos 8 minutos)

    ¿Qué está escrito, no qué «me dice»? Hágase la pregunta sobre Santiago 1:19–27, y que el grupo responda con palabras del texto antes que con las propias.

    Tus ojos no interpretan lo que todavía no han aprendido a mirar.

  2. E · Entorno (Contextualizar, unos 7 minutos)

    ¿Sitz im Leben, género, geografía, pacto? ¿Qué hay antes y después? Hágase la pregunta sobre Santiago 1:19–27, y que el grupo responda con palabras del texto antes que con las propias.

    La Biblia fue escrita para nosotros; no fue dirigida primariamente a nosotros.

  3. R · Revelación (Extraer, unos 10 minutos)

    ¿Qué dejan ver el hebreo, el arameo o el griego que la traducción aplana? Hágase la pregunta sobre Santiago 1:19–27, y que el grupo responda con palabras del texto antes que con las propias.

    El Espíritu Santo inspiró palabras, no nubes de sentimiento.

  4. D · Doctrina (Sistematizar, unos 10 minutos)

    ¿Qué no se puede callar de Dios, del pecado, de Cristo y del pueblo? Hágase la pregunta sobre Santiago 1:19–27, y que el grupo responda con palabras del texto antes que con las propias.

    Ningún pasaje derriba el canon. Ningún texto dice lo que nunca quiso decir.

  5. A · Argumento (Defender, unos 7 minutos)

    ¿Qué se afirma, contra quién, con qué textos, y qué se sigue si se niega? Hágase la pregunta sobre Santiago 1:19–27, y que el grupo responda con palabras del texto antes que con las propias.

    Nuestra fe no descansa en fábulas artificiosamente compuestas.

  6. D · Decisión (Encarnar, unos 8 minutos)

    ¿Qué acto o confesión, uno solo, pide el indicativo de este texto? Hágase la pregunta sobre Santiago 1:19–27, y que el grupo responda con palabras del texto antes que con las propias.

    La teología que no culmina de rodillas es aberración. El indicativo gobierna el imperativo.

Para la pregunta de Revelación, el estudio trae el original palabra por palabra, con el hebreo del Códice de Leningrado (el mismo que edita la BHS) o el griego del Textus Receptus, y cada número Strong abre su ficha: el número es solo la etiqueta de la raíz en el diccionario de Strong, y la palabra se entiende dentro de su capítulo.

3. Lo que el estudio ya vio

El oyente que se mira y se va. Oír y no hacer es engaño de sí, no un retraso inocente. El altar no es el sentimiento de haber oído, ni la liturgia de un estudio bien anotado. Es el hombre que permanece en la ley perfecta, la de la libertad, y es hacedor de la obra. El que cierra el cuaderno sin acto ha vuelto a mirarse y se ha ido. Esta escuela, si no decide, es el hombre del espejo.

4. Un paso, por escrito (5 minutos)

Cada uno escribe qué le pide Santiago 1:19–27: no un propósito general, sino lo que este texto concretamente manda. Se comparte con una persona del grupo, que la próxima vez preguntará por él.