¿Qué significa Santiago 1:22–25?
«El crisol de lo oído» — ¿archivo bien anotado?
22Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. 23Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, este es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. 24Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era. 25Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, este será bienaventurado en lo que hace.
Respuesta breve
Oír y no hacer no es un retraso inocente, sino engaño de sí. El que se mira en el espejo y se va olvida el rostro. El crisol prueba el acto que el texto ya pidió, no fabrica un propósito genérico.
Oír y no hacer no es un retraso inocente, sino engaño de sí. Santiago pone el espejo delante, y el que se mira y se va olvida el rostro. Este tratado ayuda a dar el paso de lo oído a lo obedecido.
Texto bíblico: Reina-Valera © 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina; © renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.