Guía del líder · Grupos pequeños
La retórica de Pablo: 1 Corintios 1–2
Esta guía sirve para una reunión de una hora. El líder no da una charla sobre el pasaje: lo hace leer entero, en voz alta, y conduce al grupo por las seis preguntas del método V.E.R.D.A.D. en su orden, porque cada una depende de la anterior. La reunión termina cuando cada persona ha escrito un solo paso de obediencia que sale de 1 Corintios 1–2.
1. Leer en voz alta (5 minutos)
1 Corintios 1–2 · Reina-Valera 1960
Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio; no con sabiduría de palabras, para que no se haga vana la cruz de Cristo. Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios. … y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder,
Texto bíblico: Reina-Valera © 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina; © renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.
2. Seis preguntas, en este orden
V · Ver (Observar, unos 8 minutos)
¿Qué está escrito, no qué «me dice»? Hágase la pregunta sobre 1 Corintios 1–2, y que el grupo responda con palabras del texto antes que con las propias.
Tus ojos no interpretan lo que todavía no han aprendido a mirar.
E · Entorno (Contextualizar, unos 7 minutos)
¿Sitz im Leben, género, geografía, pacto? ¿Qué hay antes y después? Hágase la pregunta sobre 1 Corintios 1–2, y que el grupo responda con palabras del texto antes que con las propias.
La Biblia fue escrita para nosotros; no fue dirigida primariamente a nosotros.
R · Revelación (Extraer, unos 10 minutos)
¿Qué dejan ver el hebreo, el arameo o el griego que la traducción aplana? Hágase la pregunta sobre 1 Corintios 1–2, y que el grupo responda con palabras del texto antes que con las propias.
El Espíritu Santo inspiró palabras, no nubes de sentimiento.
D · Doctrina (Sistematizar, unos 10 minutos)
¿Qué no se puede callar de Dios, del pecado, de Cristo y del pueblo? Hágase la pregunta sobre 1 Corintios 1–2, y que el grupo responda con palabras del texto antes que con las propias.
Ningún pasaje derriba el canon. Ningún texto dice lo que nunca quiso decir.
A · Argumento (Defender, unos 7 minutos)
¿Qué se afirma, contra quién, con qué textos, y qué se sigue si se niega? Hágase la pregunta sobre 1 Corintios 1–2, y que el grupo responda con palabras del texto antes que con las propias.
Nuestra fe no descansa en fábulas artificiosamente compuestas.
D · Decisión (Encarnar, unos 8 minutos)
¿Qué acto o confesión, uno solo, pide el indicativo de este texto? Hágase la pregunta sobre 1 Corintios 1–2, y que el grupo responda con palabras del texto antes que con las propias.
La teología que no culmina de rodillas es aberración. El indicativo gobierna el imperativo.
Para la pregunta de Revelación, el estudio trae el original palabra por palabra, con el hebreo del Códice de Leningrado (el mismo que edita la BHS) o el griego del Textus Receptus, y cada número Strong abre su ficha: el número es solo la etiqueta de la raíz en el diccionario de Strong, y la palabra se entiende dentro de su capítulo.
3. Lo que el estudio ya vio
Pablo no desprecia las palabras. Desprecia la sabiduría de palabras que deja vana la cruz. Corinto se partía por nombres —Pablo, Apolos, Cefas, Cristo— y medía el púlpito por el brillo. El que se lleva «no con sabiduría» como disculpa de la ignorancia aún no ha oído el 2:6: hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez. El que se lleva la retórica como adorno aún no ha oído el 1:17: para que no se haga vana la cruz.
4. Un paso, por escrito (5 minutos)
Cada uno escribe qué le pide 1 Corintios 1–2: no un propósito general, sino lo que este texto concretamente manda. Se comparte con una persona del grupo, que la próxima vez preguntará por él.